Las necesidades de agua de la planta de cacao van del orden 1,500 a 2,500 mm. repartidos en todo el ahajó para zonas cálidas; y de 1,200 a 1,500 en zonas mas húmedas. La cantidad mensual de agua es de 100mm en los meses más secos, factor a considerar en huertas bajo riego. En cultivos tecnificados, se puede aumentar la producción hasta 40 qq. de cacao seco por hectárea y a 25 qq. en huertas tradicionales. Todo esto complementando el riego con podas y fertilizaciones adecuadas y oportunas.

Gran parte del Éxito de una huerta de cacao se basa en un óptimo diseño del sistema de riego. Si se hace por gravedad, se pueden corregir carencias de agua de algunas zonas de la huerta y adoptar medidas adecuadas para que ningún rincón quede sin regar. Pero si se opta por un sistema de bombeo a presión, hay que elegir meticulosamente la mejor ubicación de los aspersores, difusores y goteros para asegurar una cobertura perfecta a todas las plantas.

La cantidad de agua necesaria para ajustar el sistema depende del tipo de Árbol, su grado de desarrollo, del tipo de suelo, la estación del ahajó, el viento, la humedad ambiental, la cantidad de las últimas lluvias, etc.

Se puede concluir que la única manera de acertar con el riego es la constancia: el agricultor debe observar e interpretar las señales que las plantas presentan. ¿De mañana o por la noche? Es cierto que muchos agricultores recomiendan regar por la mañana en invierno y por la tarde en verano, entendiendo que en la época seca se aprovecha mejor el agua en las horas vespertinas, debido a que esta no se evapora tan deprisa.

Pero la idea, sin ser falsa, se olvida que si se riega por la tarde o por la noche, el agua permanece largo tiempo ahogando las raíces, sin ser utilizada. El mejor momento para regar es la primera hora de la mañana.

El método que se elija dependerá del tamaño de la huerta, del costos de los sistemas y del tiempo que se quiera dedicar al cuidado de las plantas. La eficiencia de un método de riego está¡ dada por la cantidad de agua que queda almacenada en la zona radicular, en relación con la cantidad total de agua que se usa.

1) Por Gravedad

El riego por gravedad o inundación es el más antiguo utilizado por el hombre. Para lograr eficiencias medianamente aceptables, se desarrollan conceptos de “nivel cero”, surcos muy cortos. Y siempre con un componente de mano de obra aplicada importante cuando no se utilizan tuberías con compuertas y se maneja el paso del agua con sinfones y/o azadas. Se puede decir que el agua tiene una velocidad bi-direccional. La primera en el sentido del surco y la segunda en profundidad (percolación). Ambas íntimamente ligadas, ya qué a mayor capacidad de infiltración, menor caudal restara metro a metro para el avance superficial. Las variables, mas importantes que definen la velocidad de avance en el surco son: capacidad de infiltración del suelo; textura; pendiente; forma geométrica del surco; humedad residual; capacidad de campo, etc.

2) Presurizados

Requieren de una determinada presión para operar. El agua se obtiene por una diferencia de cota entre la fuente de agua y el sector a regar, o mediante un equipo de bombeo. El agua se conduce al suelo mediante tuberías a presión. Existen diferentes tipos, en función de los emisores que se utilicen.

GOTEO: El agua se conduce a presión por tuberías y luego por mangueras de riego que recorren las hileras del cultivo. El emisor, externo o incorporado a las mangueras de riego es un “gotero” de caudal, separado uno de otro según el y la distancia de siembra, aplica el agua en forma de gotas que se filtran a medida que caen.

ASPERSIÓN: Simula de alguna manera el aporte de agua que realizan las lluvias. Consiste en distribuir el agua por tuberías a presión y aplicarla a través de aspersores en forma de lluvia. Se busca aplicar una lámina que sea capaz de infiltrarse en el suelo sin producir escorrentía. Si el equipo está¡ bien diseñado respecto al tipo de suelo a regar, se obtiene una lámina muy uniforme sin que se presente escurrimiento. Los diversos sistemas existentes van desde los equipos autopropulsados como los cañones regadores o los equipos de avance frontal, hasta equipos de diferentes dimensiones de alas móviles.

MICROASPERSIÓN: Similar al anterior pero a escala muy reducida. Se disponen de una gran cantidad de mangueras de riego que recorren las líneas del cultivo con emisores individuales o para un grupo de plantas “micro aspersor” que con diferentes diseños moja una superficie relativamente pequeña.

Fuente: Manual del Cultivo de Cacao. ANECACAO. Disponible a la venta en nuestras oficinas de Guayaquil y Quevedo.