Desde que se poliniza una flor de cacao y los óvulos de esta son fecundados en su mayoría, deben pasar seis meses para que se convierta en una mazorca fisiológicamente madura, lista para la recolección y cosecha y su posterior beneficiado, dependiendo también de las condiciones de la temperatura.

Del total de flores que un árbol de cacao produce, apenas un 0,1 % son fecundadas, y si pocos óvulos son fecundados la flor no cuaja y se cae.

Durante sus primeros tres meses la mazorca puede sufrir pasmazón por motivos fisiológicos y/o nutricionales. También puede verse afectada por enfermedades en cualquier edad de la misma.

La comprobación de la madurez fisiológica de las mazorcas se determina con el cambio de coloración de la cascara de la misma, según la variedad, las que se tornan amarillas en casos de que las mazorcas son verdes cuando están inmaduras algunos trinitarios, forasteros amazónicos y nacional.

En aquellas que en estado inmaduro son de tonos rojizos, estas se tornan rojo amarillento, amarillentos rojizos o anaranjadas, tipos trinitarios en su mayoría.

Al tumbarse las mazorcas del tronco o las ramas del árbol de cacao, debe tenerse mucho cuidado en no dañar las partes leñosas del mismo, puesto que el cacao es un árbol que tiene como particularidad florecer y fructificar únicamente en las partes más viejas de la planta, esta herida puede ser vía para penetración de alguna enfermedad.

Es así¬, que sebe evitar dañar, ya sea con tijera o podón, el cojinete floral, puesto que es el sitio donde volverán a salir más flores y por consiguiente frutos. La frecuencia de cosecha depende de la época del año, así¬ en la temporada de mayor cantidad de mazorcas, se debe cosechar de cada 8 a 15 días; mientras que en la temporada de menor cantidad de frutos, se debe tumbar cada mes.

Manual del Cultivo de Cacao Anecacao.